La ansiedad social es el miedo intenso a ser juzgada o juzgado por los demás. Una reunión, una llamada, hablar en público o incluso un café pueden volverse un desafío enorme. Por dentro hay muchas ganas de conectar; lo que pesa es el temor a quedar en evidencia o a hacer el ridículo.
Señales frecuentes
- Miedo a hablar, equivocarte o que te observen en situaciones sociales.
- Evitar eventos, reuniones o interacciones que te gustaría poder vivir.
- Repasar una y otra vez lo que dijiste, buscando errores.
- Síntomas físicos como rubor, temblor o voz quebrada frente a otros.
Cómo ayuda la terapia
Trabajamos sobre los pensamientos anticipatorios ("van a pensar que…") y la atención excesiva a vos misma o mismo en lo social. De a poco, con exposiciones graduales, vas comprobando que podés sostener esas situaciones y que el juicio temido casi nunca ocurre. La confianza no se finge: se construye con experiencias.
Merecés relacionarte sin que el miedo decida por vos.