La dependencia emocional es esa sensación de no poder estar bien sin la aprobación o la presencia constante de otra persona. El miedo a perder el vínculo te lleva a postergarte, ceder de más o aguantar lo que te lastima. No es "amar demasiado": es una forma de relacionarte que se puede aprender a cambiar.
Señales frecuentes
- Necesitar constantemente aprobación o confirmación de que te quieren.
- Miedo intenso al abandono o a la soledad.
- Dejar de lado tus deseos, opiniones o límites para sostener la relación.
- Sentir que tu bienestar depende del humor o las decisiones del otro.
Cómo ayuda la terapia
En terapia exploramos de dónde viene esa necesidad y reforzamos algo central: tu propia autonomía. Vas a trabajar tu autoestima, aprender a tolerar la incertidumbre de los vínculos y a poner límites sin sentir que perdés a la otra persona. El objetivo es que puedas querer desde la libertad, no desde el miedo.
Podés construir relaciones donde no tengas que desaparecer para que te quieran.