Una fobia es un miedo intenso y desproporcionado hacia algo concreto: volar, las alturas, los animales, las inyecciones, los espacios cerrados. Sabés que la reacción es excesiva, pero el cuerpo se activa igual. La buena noticia es que las fobias son de los problemas con tratamiento más eficaz.
Señales frecuentes
- Reacción de miedo o angustia intensa frente a un objeto o situación específica.
- Evitar a toda costa eso que te asusta, aunque te complique la vida.
- Síntomas físicos (taquicardia, sudor, mareo) solo de pensarlo.
- Que esa evitación te haga renunciar a planes o decisiones importantes.
Cómo ayuda la terapia
El tratamiento se basa en la exposición gradual: te vas acercando a lo temido en pasos pequeños y manejables, mientras aprendés a regular la respuesta de tu cuerpo. Cada paso que tolerás le enseña a tu cerebro que estás a salvo. Lo hacemos con un plan claro y nunca antes de que estés lista o listo para el siguiente nivel.
El miedo se puede achicar. Empecemos por el primer escalón.