Es muy común sentir nervios antes de la primera sesión. No sabés bien qué esperar, qué decir o por dónde empezar. La buena noticia es que no tenés que llegar con nada resuelto.
Algunas ideas para llegar más tranquilo
- Pensá, sin presión, qué te llevó a buscar ayuda ahora.
- Anotá un par de cosas que te gustaría trabajar o entender.
- Buscá un lugar tranquilo y privado si la sesión es online.
- Permitite no saber qué decir: el terapeuta te va a acompañar.
La primera sesión es, sobre todo, un primer encuentro. Es un espacio para conocerse, contar qué te trae y ver cómo te sentís con esa persona.
No hay respuestas correctas ni una forma "ideal" de empezar. Ir, ya es el paso más importante.